El embalaje en film retráctil existe en Francia desde principios de los años 70. Al principio se limitaba a la vidriería y a los productos de barro cocido para la construcción; su empleo se ha extendido y sigue desarrollándose en todas las industrias.

Tal desarrollo se explica por las numerosas ventajas que presenta este procedimiento, especialmente en cuanto a facilidad de uso y ahorro de espacio.

 

En la fabricación >> una técnica eficaz

 

  • Fácil mecanización.
  • Automatización de las operaciones de embalaje.
  • Control de calidad de los productos al final de la cadena.
  • Gran diversidad de filmes plásticos utilizables.
  • Ahorro de espacio al almacenar bobinas de film.

En el transporte >> ligereza y ahorro de espacio

 

  • Sujeción y cohesión de las cargas.
  • Garantía de inviolabilidad y disuasión contra el robo.
  • Neta reducción de los litigios de transporte.
  • Ahorro de espacio y peso ligero del embalaje.

En el almacenaje >> una protección óptima

 

  • Protección contra el polvo, las condiciones climáticas, la suciedad y los arañazos.
  • Posibilidad de almacenaje exterior gracias a un tratamiento de rayos ultravioletas que conserva la transparencia del film incluso durante una exposición prolongada al sol.
  • Ahorro de espacio gracias al embalaje sin volumen propio.

En el punto de venta >> una baza promocional

 

  • Soporte publicitario apreciado por los fabricantes.
  • Fácil marcado en el plástico.
  • Control visual rápido de los productos en la recepción.
  • Fácil desembalaje.
  • Volumen de residuos de embalaje reducido considerablemente.
  • Efecto de promoción mediante visualización del producto.
    Su producto es bonito, tiene calidad: ¡muéstrelo!